lunes, 24 de febrero de 2014

CA Osasuna-Atlético de Madrid (J25, La Liga)

Alineaciones

Javi Gracia alineó un equipo nada extraño. Emiliano Armenteros en banda izquierda, Álvaro Cejudo moviéndose desde la derecha hacia el centro y Roberto Torres actuando como un segundo punta, llegando a posiciones de remate. Oriol Riera jugó como punta, pero interpretó muy bien sus movimientos, cayendo a ambas bandas y ocupando espacios que dejaban sus compañeros (Cejudo y Torres).

El Atlético de Madrid venía de unos octavos de Champions League y el "Cholo" Simeone decidió hacer rotaciones. Toby Alderweireld jugó como titular. Por delante de la defensa se organizaron con Mario Suárez como único mediocentro acompañado de Diego Ribas y Gabi. Adrián jugó en banda, inició en la izquierda y se fue a la derecha mientras Diego Costa y David Villa se emparejaban con los centrales rivales.

Actitud y Acierto 

El gol de córner en el minuto cuatro, tuvo un impacto brutal en el partido. Si a los jugadores del Osasuna les faltaba una razón para confiar y cumplir el plan de partido de Javi Gracia, en el minuto cinco ya la tenían, iban por delante. Corrieron todo lo que el partido necesitaba mientras incitaban a la afición a hacer ruido y demostrar que ganar en El Sadar aún es muy difícil. El Atlético de Madrid en el minuto cinco de partido se encontraba perdiendo un partido que viene precedido de unos octavos de Champions League y continuado por un encuentro contra el Real Madrid. No estaba en el campo ni Koke, ni Arda Turan, ni Raúl García, ni Miranda. Además tenía en frente diez jugadores que no paraban de correr, de luchar y de acertar.

No tan sólo en combinaciones a uno y dos toques desquiciando a unos defensores Atléticos que tampoco paraban de correr, aunque más separados y con menos agresividad. Por ejemplo el segundo gol, de Emiliano Armenteros. Juanfran va a cortar el balón y se lo da al delantero de Osasuna, llega Gabi pero el argentino le pasa por el lado, se acerca, y le dejan, aproximarse al área y se saca un espectacular disparo. Actitud (insuficiente) y acierto (brillante). El tercer gol es un pase en la izquierda de Armenteros para Damià que pone un centro y remata Roberto Torres. Un centro que remata de cabeza el mediapunta entre los dos centrales y Mario Suárez, pero sin ningún marcaje, un centro que remata con los pies en el suelo. Una buena jugada y un buen remate (acierto) pero una defensa atlética muy pasiva (actitud).

Una organización defensiva perfecta 

Osasuna defendió en 1-4-4-2, pero el sistema podía ser (casi) cualquiera, eran diez jugadores que no se cansaron durante sesenta minutos, que empezó sufriendo por fuera, pero que terminó convenciendo a los de Simeone que esa muralla era indestructible. Es impreciso explicar la actuación de Osasuna en imagenes y texto, os recomiendo verlo, los de Gracia ejecutaron un trabajo de destrucción brillante.


Con un circulo rojo he marcado el espacio cercano al balón. En esa zona los jugadores del Atlético de Madrid no sólo se encontraban en inferioridad numérica sino también en inferioridad posicional, es decir, no sólo hay un defensor más, sino que además cuando recibía, por ejemplo Diego Ribas, sólo le daban dos opciones, pase seguro (atrás) pase al espacio. No les dejaban progresar, no les dejaron jugar ya que el ¡pase al espacio también lo tenían ganado los locales! El circulo azul marca el espacio lejano donde hay dos defensores del Osasuna vigilando a dos atacantes del Atlético de Madrid. En la siguiente foto se oberva lo mismo, con la vigilancia de Arribas, Loties (se transformó en Thiago Sila)y Damià a Diego Costa, Villa y Adrián el pase en profunidad se inutilizaba en gran medida. 

No dejaron participar a Diego Ribas

Sin Koke, sin Arda Turan, sin Raúl García, el ataque del Atlético de Madrid pasaba por las piernas de Diego Costa (se ocuparon los centrales), de las incorporaciones de los laterales y de Diego Ribas. La atención que acaparó este jugador no la utilizó para el equipo, simplemente falló.  


Falló esos mágicos pases que dejan a Diego Costa frente al portero y se dedicó a dar pases cortos y horizontales donde su talento se vuelve vulgar. Le hicieron fallar, también, al no dejarle recibir cerca de la línea defensiva rival obligándole a tocar la pelota muy cerca de Mario Suárez. Así que habiendo desactivado a Diego Costa y a Diego Ribas, el Atlético de Madrid sólo le quedó algún centro lateral y alguna jugada de Filipe Luis que no consiguieron transformar. 

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