martes, 8 de mayo de 2012

Inter de Milán-AC Milán: Analizando el Inter de Milán de Stramaccioni

Inter de Milán 4-2 AC Milán (06/05/2012)
Inter y Milan jugaron el pasado domingo. El "derby della Madonnina" fue el partido que decidió la liga ya que el equipo de Allegri no consiguió la victoria que le hubiese seguido dando esperanzas de poder superar a una Juventus imbatida. El partido fue de alta tensión, con dos equipos que a pesar del resultado trabajaron mucho en defensa pero dos penaltys, chutados con gran talento por parte de Milito, un gol a balón parado y un bombardazo de Maicon decidieron que los dos goles de Ibra no iban a servir para nada. Mucho ir de un área a otra, con poca pausa, que terminó con dos equipos agotados, quizás también por las edades de sus jugadores. Demasiadas imprecisiones en los pases. Finalmente ganó el equipo de Andrea Stramaccioni, que seguirá el año que viene en el Inter de Milán, del que voy a analizar a grandes rasgos la propuesta de fútbol que pone en el campo.

1. Cuando el Inter perdía el balón en campo rival efectuaba una presión alta con sus jugadores más adelantados (Ricky Alvarez, Sneijder, Milito y Zanetti) para intentar provocar errores en Nesta y Yepes y poder recupera el balón lo más lejos de su portería. Normalmente no era posible ya que los centrales milanistas buscaban en largo a Ibra, que nunca lo dejaron recibir libre. Una vez que el Milán organizaba su ataque, los interistas situaban dos líneas de cuatro dejando arriba a Sneijder muy pendiente de Van Bommel para evitar los apoyos en el holandés y libre a Milito por delante. En la línea defensiva tengo que destacar peyorativamente a dos futbolístas: Nagatomo, que si bien físicamente es espectacular, tácticamente no está al nivel y a veces pierde su marca y su posición en defensa que termina corrigiendo por velocidad. El segundo, es Walter Samuel. No está al nivel de un central top de equipo europeo, fallos de concentración, malas ayudas, decisiones equivocadas, velocidad limitada, son demasiados defectos para el argentino que tuvo que corregir Lucio. Maicon como siempre incansable en sus carreras y seguro en defensa, parece que ha vuelto a recuperar su nivel.

En el centro del campo los titulares indiscutibles son Cambiasso-Guarín. El primero pierde nivel con el paso de los minutos, pero sigue siendo un jugador único a nivel táctico y leyendo cada jugada del partido. Sus coberturas, sus "pressings", sus ayudas a los centrales son milimétricamente calculadas y muy necesarias para el grupo. Su acompañante es Guarín, un jugador con un gran derroche físico, que su bien no tiene una lectura tan limpia de lo que sucede en el campo despliega todas sus armas a través de una gran resistencia que le hace llegar a las coberturas igual de rápido que al ataque. En bandas hay que destacar a Zanetti, un jugador incansable a sus treinta y ocho años. Sigue trabajando igual que siempre, ayudando al lateral, ayudando al centro del campo, basculando y viendo la primera jugada tras robar el balón. Es una ayuda muy importante para sus compñaeros considerando que en la otra banda está Ricky Alvarez, un jugador muy poco comprometido con la defensa.

2. El ataque es simple y efectivo aunque da la sensación de que cuando Stramaccioni tenga algo más de confianza de la afición y de sus jugadores va a intentar un juego con algo más de balón. Los jugadores combinaron alguna jugada al primer toque que se podría calificar de brillante, algo que sólo fue un espejismo ya que sus mecanismos ofensivos eran dos. El primero es cuando recuperaban el balón en campo propio, tiraban el balón largo hacía Milito que magistralmente ganó la batalla a los centrales y conseguía bajar, aguantar y esperar a sus compañeros (normalmente Sneijder era el primero en llegar) para lanzar una contra a la que pronto ayudarían Ricky Alvarez, Guarín, Zanetti e incluso Maicon.

Su segunda opción se daba cuando Ricky Alvarez o Sneijder pausaban el juego y consiguen organizar el ataque a través del balón. Los laterales (Maicon y Nagatomo) se incorporaban velozmente al ataque y daban un apoyo por fuera a Zanetti y Ricky que se transformaban en mediapuntas ofreciendo pases en corto por dentro a sus compañeros. Sneijder se movía con total libertad, normalmente muy próximo al balón para probar sus lanzamientos lejanos que mezclaba con sus asistencias (no tan mágicas el domingo). Guarín se sumaba al ataque sin miedo sabiendo que por detrás le protegían los dos centrales más el cerebro del equipo, Cambiasso. De ésta manera, acumulando gente, ofreciendo pases y con un rematador, Diego Milito, que soluciona cualquier jugada consiguieron marcar cuatro goles. Stramaccioni está ofreciendo buen rendimiento, pero en el fútbol cuentan los resultados. Veremos.

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